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martes, julio 12, 2011

Crónica Bilbao BBK Live (Viernes 08/07)

Los cambios sientan bien a más de uno y eso se hizo patente en la segunda jornada del Bilbao BBK Live. Con una segunda fila de altura, el nombre que ocupaba letras grandes fue sustituido por otro que, para muchos de nosotros, ha sido santo y seña de toda una etapa de la vida. Llegaba el día en ver como se defendía el orgullo británico.

Bilbao BBKLive

Para abrir boca y despertar de esos ojos pegados tras un tardío amanecer llegaban desde el otro lado del Atlántico unos potentes que fusilan a base de decibelios y psicodelia. The Mars Volta llegaban con la vitola y la fama de grandes conciertos y sobre todo, de atronadores composiciones que se quedaron en menos cuando el equipo con el que contaban no fue el que suelen hacer viajar. No pondremos en duda su calidad, pero sí afirmamos que no nos lograron convencer y podríamos justificarlo con que la hora no era la ideal -que no lo era- y si me apuran, el resto del día no cuadraba con la oferta que 'Aegis' o esa impresionante 'Inertiatic ESP' daban. Eso sí, el cierre con 'Goliath' dejó más que claro que tipo de conciertos así se han de programar cuanto más tarde, mejor; como pasaba con la segunda visita americana que pudimos presenciar.

The Mars Volta (Fuente: eib)
Era una de las bandas que uno tenía más ganas de ver, una de esas formaciones que uno adora en disco y que intenta informarse para ver donde viajan cerca para intentar cuadrar su calendario y ver que los ponen en el escenario pequeño y cuando el Sol aún tuesta, perdónenme, pero jode un poco. TV on the Radio presentaban su nuevo disco, pero para suerte de uno, no vinieron en plan promoción y sí desplegaron uno de esos setlist de banda enorme pero en que el sonido de donde les tocaba defenderse tiró todo por la borda. 'Halfway Home' abría un recital donde ya se podía ver a algunos ilustres sentados en las rocas de la montaña colindante para ver el concierto y a una Shingai Shoniwa -nos comentaron que dio un conciertazo- vestida de amarillo dándolo todo con sus bailes a lo Motown en 'The Wrong Way' o 'Dancing Choose', que no fueron las únicas perlitas que dejaron caer mermadas por un solape de guitarras demasiado tosco que hicieron que ni 'Red Dress' ni 'Repetition' sonaran con la potencia que lo hacen en disco y sin embargo sí se vieran algo más aclaradas 'Caffenaited Consciousness' o 'Will Do', llanuras que dejaron ver las orejas a 'Wolf Like Me' como cierre de un concierto que pudo quedar en mucho por lo que ofrecieron y el sonido se lo cargó.

Todo ese sonido que faltó, distorsionó o empequeñeció, como lo quieran calificar, el concierto de los de Brooklyn, hizo que en el Escenario 1 los nacionales Vetusta Morla salieran de esta edición con el calificativo de gran banda, aunque rechinen los dientes al decirlo. Y lo admito, no es un grupo que me guste, que siga ni que admire, pero musicalmente sonaron de auténtica fábula. Se nota la perfecta compenetración de Pucho con el resto de los miembros que hace que temas como 'Valiente', 'Un Día en el Mundo' o 'Copenhague' que portan el calificativo de hit de la banda pasaran desapercibidas como tal y complementaran lo bien que suenan los nuevos cortes en directo. Dedicando a Amy Winehouse una 'Maldita Dulzura' que alguien en primera fila le pedía o 'Los Días Raros', tema que apunta a convertirse en uno de los himnos de la banda madrileña con el paso del tiempo. No hará que nos afiliemos a seguirles por la piel de toro -aún me pregunto el porqué del fenómeno-, pero si todos sus directos son así, bienvenida sea esa hora larga de gran sintonía que dejo los prejuicios de uno sentados en el césped.

Kasabian (Fuente: eitb)

Donde no se pudieron quedar quietos es en el segundo encuentro en poco más de un mes con una de esas bandas a las que uno tiene miedo por el encumbramiento al nivel de "grande" por parte de la NME, esa revista de cotilleos que también habla de música y es que Kasabian no lo son, pero los directos que tienen -al menos, los que uno ha presenciado- son apabullantes. Tom Meighan salía de nuevo de vaquero como en su visita a Madrid, gafas y poses en ocasiones a lo Gallagher mientras la guitarra del espigado Pizzorno levantaba la primera polvareda de la noche con 'Club Foot', mismo repertorio que lo anterior pero incluso me atrevería a decir que mayor energía gracias, en parte, a que la duración fue menor y no se permitieron dejar caer la potencia de watios nada más que para 'Take Aim' donde Meighan abandonaba el escenario como ya lo hiciera su maestro cuando Noel tocaba. Pero fuera de comparaciones, Kasabian saben dar donde duele, lo que toca y pusieron patas arriba el recinto con 'Where Did the Love Go', 'Fast Fuse' conectada con 'Misirlou' y una potentisima 'Shoot the Runner'. Presentando de nuevo temas de su inminente trabajo, la fuerza de'Switchblade Smiles' trae a la memoria aquel XTRMNTR de Primal Scream y el cierre de 'Fire' se confirma como uno de los más efectivos de los que pasan por los escenarios donde estos británicos se dejan oír. Potencia y luz que se echaba de menos en esta edición.

Si Kasabian son para muchos el presente, sobre todo en la prensa de las islas, el ayer de la corona británica venía representado por ese sustituto de oro que un tal Brett Anderson lidera. No podemos esconder nuestra satisfacción ante este nombre y menos aún cuando ahí estaba uno con quien fue el introductor en esta droga que se llama "música". Suede son historia, es otro puntal en una de las épocas de la vida de uno, son recuerdos de juventud e ignorancia cuando al mirar la portada de aquel disco del 93 pensaba "cuanto amor, será de baladas" y al ver a ese lagarto sobre el escenario, uno entiende a quien le decía que era su mito sexual por los movimientos. Sin embargo hay que pararse un momento y decir que la voz de Brett estaba mermada, por tanto los falsetes en los primero temas se notaron, pero eso cuando se habla de 'Animal Nitrate', 'Trash', 'Filmstar' o una potencia como si no hubieran parado en 'Can't Get Enough' hacen que quien escribe olvide si suena mejor o peor y disfrute del revival a la que estaban sometiendo a golpe de 'We're the Pigs', 'So Young', 'She', esa increíble 'Everything Will Flow' y el éxtasis final con esa guitarra que traspasa la piel hasta hacer saltar lágrimas de emoción con lo que somos, 'Beautiful Ones'. Algunos volvimos a sentirnos jóvenes, demasiado, al ver a otra de esas bandas que será eterna en nuestra discografía. Gracias Amy por volver a la clínica y tómate otra a nuestra salud.

Suede (Fuente: EFE)

Tras aquella vuelta al pasado tocaba rememorar aquel movimiento que intentó ocupar el trono dejado vacío por el britpop y que traía a uno de sus representantes más ilustres a las tablas. Hace años Kaiser Chiefs sacaron un puñado de canciones de esas que hacen saltar, corear y hacer un poco el gamberro, una condición que les auguraba un futuro de corto plazo. Para uno así se confirmó tras su segundo disco, aunque el tercero consiguió meter algunos temas de los que te animan una noche en décimas de segundo y esta vez, venían a presentar su nuevo trabajo que a más de uno ha dejado tibio y sus temas fueron probados en un directo que sigue salvando los muebles gracias a 'Everyday I Love You Less and Less', 'Ruby' , 'I Predict a Riot' o 'Angry Mob'. Y eso que bajo la lluvia que caía los ingleses lo intentaron, de nuevo, riéndose de una Amy que mejor que no se haya pasado por el festival, pero sinceramente creo que su momento de gloria ya pasó y ocupar el 'prime time' de un festival en el escenario principal les viene tremendamente grande y debieran haber actuado a otra hora y en la cubierta bajo la cual !!! dio, bajo los epilépticos bailes de Nic Offer, una actuación que puso el calor en las suelas de más de uno mientras el agua cesaba poco a poco. Es cierto que si se hacen apreciaciones sería remarcable que, en este tiempo, han mejorado mucho como banda aunque en detrimento de la fiesta, dejando de lado su ser más salvaje y adelantando filas a un buen hacer, pero claro, decir eso de la inpronunciable banda no resta ni un ápice de baile con 'Must Be the Moon', 'The Hammer' y su hipnótico y grandilocuente ritmo, o ese movimiento de caderas con casi desnudo en la bajada al público en 'Jamie, My Intentions Are Bass'. Saben lo que dan y dan lo que se pide, una sesión de psicodélicos movimientos en que hasta esa chaqueta con bombillas de Nic cuadra perfectamente para echar el cierre a los escenarios con esa impresionante 'Heart of Hearts' donde siempre se echará de menos la voz femenina que les acompaña en disco.

!!! (Fuente: eitb)

Para terminar, la Carpa Vodafone traía la mezcla de The Zombie Kids/Montxo & Javi Green, convirtiéndola en un auténtico hervidero y donde se vivió el momento más agridulce de esta edición que pudo pasar a mayores. Un festival de esta envergadura debería saber a quién contrata como seguridad ya que, a la hora de intentar reducir en la parte alta de este escenario a un individuo no tuvieron mejor modo que sacar las porras para repartir a diestro y siniestro. Algo lamentable, no solo por el hecho, sino porque podría haber provocado una estampida general a causa del pánico que hubiera cerrado en tragedia esta segunda gran jornada de conciertos en Kobetamendi.

jueves, junio 30, 2011

Suede al Bilbao BBK Live

¿Han pensado alguna vez en ese tío que solo comete malas acciones y se pregunta por qué su vida es una mierda? No podemos decir que seamos así, pero sí podemos afirmar que si la noticia de que Amy Whinehouse no fuera al Bilbao BBK Live fue mala, era porque algo bueno tenía que llegar.

Bilbao BBK Live

Puede que para muchos no sea un nombre importante ante la espera de unos más que trillados Muse o Kings of Leon, de una diva como Björk o de que bandas que pudieran desentonar en esta edición -no en pasadas- del festival vasco como System of a Down pudieran llegar. Si algo caracteriza al Bilbao BBK Live es que en ninguna de sus ediciones ha conseguido definir qué estilo de música quiere predominar. Este año, en gran parte, con la llegada de Suede como banda sustituta -cualquiera lo diría-, es un repaso a los últimos 20 años de música británicos lo que predomina.

Personajes como Liam Gallagher (ex-Oasis), Andy Bell (ex-Ride), Gem Archer (ex-Heavy Stereo) unidos en Beady Eye, aquellos revolucionarios de las pistas de baile como son The Chemical Brothers, la banda de mayor atractivo como es Coldplay y algunas de las últimas estrellas de aquel denominado "movimiento Special K" (Kasabian, Kaiser Chiefs) son otros de los que se darán cita el próximo fin de semana en Kobetamendi, sumando a eso americanos como TV on the Radio , The Twilight Singers, The Mars Volta o !!!. Aquellos que no pudimos disfrutar de Brett Anderson y los suyos en "la única actuación en nuestro país" en el Estrella Levante SOS 4.8 estamos de suerte.

Everything Will Flow.

domingo, marzo 20, 2011

Bear Attack - A Drama In Low Definition (2010)

Diez canciones, una historia. Perfecta definición de un trabajo labrado por cinco cabezas pensantes y varias manos colaboradoras y que se escondía entre ese cajón desastre que se llama disco duro. Recomendación de un contacto retomado a la que se lo agradezco ya, porque este disco publicado el pasado año es una de esas pequeñas joyas que tiene el panorama patrio escondido a ojos de quien no busca.

Bear Attack - A Drama In Low Definition

'A Drama in Low Definition' es su nombre, la historia de una pareja contada de un modo tan poliédrico que no podría presumirse como dramática. Casios, guitarras españolas, sintetizadores, pianos, e-bow, chello...todo se encaja de tal manera que consigue acercarse a la perfección en esta particular visión inspirada en 'Orfeo y Eurídice'. No es un disco al uso, no es un trabajo basado en la típica estructura musical lineal de la que nuestra escena está atestada, es, simplemente, algo diferente, un concepto, una manifestación de la armonía rítmica con el mensaje a transmitir algo más allá de la mera escucha. Una colección de estilos, de influencias, pero todas ellas, diferentes entre sí.

Detalle aparte es la posibilidad de descarga que dejan en su página web para poder disfrutar de temas tan conmovedores como 'Pues Parece que Va a Llover' o la instrumental 'Interlude I The Restless Wandering'; tan hipnóticos como 'Bleu Omelette' -cierto toque a The National- o la psicotrópica 'Madamme O'Fortunia', tema que cuenta con Damien Lott a la guitarra y que puede recordar de Battles a Depeche Mode pero que sin duda, rompe cualquier esquema que se pueda tener de antemano con este trabajo. Influencias no les faltan, ya que 'The Story' cuenta con un regusto a Radiohead y vocal a jj72 o la potencia de The Mars Volta, la ambientación de Four Tet y la belleza de Beirut son patrones que dejan pisaditas a lo largo de este debut del pasado año.

Diez canciones, una historia. Múltiples estilos, una línea argumental contada de infinidad de formas que no guarda similitud con el anterior. Trabajo que merece dedicarle el tiempo necesario para ver que en nuestra frontera existe espacio para algo más allá de lo sacado del molde. Pronto esperaremos a que el oso nos vuelva a atacar y esta vez, esperamos estar preparados.